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Los "bolichicos" de Derwick se apoderaron del dinero para resolver la crisis eléctrica en Venezuela


El medio venezolano Infocifras denunció en 2019 a los “bolichicos” de Derwick, un grupo de jóvenes empresarios relacionados con  la corrupción en Venezuela. Recordamos aquí la denuncia.

"Quizás los lectores se recuerdan del apartamento de los grifos de oro que era del millonario Aristotle Onnasis. El que se compró Betancourt.

Resulta que fue comprado a nombre de “BL Properties” (obviamente “Betancourt Lopez” Properties) pero al revisar la firma del documento ocurre algo insólito. El que firma la compra, el testaferro, es Eduardo. Travieso.

La firma lo delata y el documento dice que si acaso el firmante miente en la declaración de compra está violando la ley penal estadounidense. En Estados Unidos el banquero no puede fungir al mismo tiempo como empleado de JP Morgan y testaferro de un cliente. Para estar seguro llame por Skype al edificio Olympic Tower, y pregunté por el “doctor Alejandro Betancourt.” Respondieron que el apartamento del “doctor” es el penthouse 6 (PH-6). No dicen que es de Travieso. Sin embargo los señalan a Travieso como el propietario de BL Properties.

A Travieso lo botaron de J.P. Morgan hace unos meses. Algo grave habrá hecho ya que la despedida la hicieron pública y el registro de corredores del gobierno de Nueva York dice que Travieso no cumplió con regulaciones vigentes.

Travieso es bolichico, ya que sus panas lo han metido en aprietos legales. Nueva York no es Naguanagua.

El grupo original de la mafia bolichica incluye al máximo líder: Alejandro Betancourt López, a su hermano Domingo Guzmán López, a sus primo Pedro Trebbau Lopez, al enchufado que le consiguió el primer contrato (hijo del Director de CORPOELEC) Javier Andrés Alvarado Pardi, al banquero que les lavo el dinero mal habido: Eduardo Travieso, y hasta Edgar Romero Lazo (hijo del Fedecamarista opositor Edgar Romero Navas que ayudo a los bolichicos a establecer su primera oficina).

¿Que tienen estos defraudadores en común?

Todos estudiaron en el Instituto Cumbres. Un colegio para la élite de gente rica que queda en el Este de la ciudad. Todo el que aceptan tiene que tener plata, poder, o ser bien parecido. Los curas del Cumbres llegaron a Caracas en los años 80, y pasaron por cada mansión del Este buscando apoyo y una plataforma para “formar” a la futura élite de Venezuela, la cual gozaba en las patinadas en casa de los Álvarez Stelling del Banco Consolidado, y en los campamentos de verano en la hacienda de los del Banco Mercantil. El Padre Bernard se sacó la lotería cuando otra familia banquera de la Cuarta le dio el dinero para comenzar el colegio. Mis padres no estaban muy convencidos de la pureza de este órgano católico, por ello me quede en otro colegio, aunque los padres Ramiro y Jaime eran gente de lo mejor.

Los curas del Cumbres ya tienen 20 años en Venezuela, y aun con todo lo bienintencionados que deben ser, tienen mucho que explicarle a la sociedad venezolana sobre cómo un grupo tan extenso de ex-alumnos consiguieron graduarse sin ningún tipo de compás moral, y sin poseer un marco ético para luego pasar a formar una organización dedicada al crimen de cuello blanco. A un familiar mío le pareció que algo raro pasaba en el Cumbres, cuando en 1992 invitaron a Gustavo Gómez López (organizador del saqueo del Banco Latino) a darle una charla a los alumnos. Quizás el peor modelo para un país destruído por la falta de moral e integridad.

Veamos lo que producen Cumbristas que se asocian con Derwick: a partir del 2009 y en el espacio de 14 meses, a este grupito de chamos con cero experiencia previa en el sector energético (cero, Sres. cero, no tenían ni la mas minima idea de cómo funciona una turbina o una planta) se les concedió 12 contratos públicos para la construcción de plantas de energía en Venezuela. ¿Cuál fue la primera compra? CORPOELEC, y es allí donde comienza esta descarga de billetes. Que casualidad que el hijo del Director de CORPOELEC que aprobó la adquisición estaba en el mismo salón de clase que Pedro Trebbau López.

Pero no hay que ser mal pensado. ¿Qué tiene de malo tener un amigo que es hijo del chivo que te da un contrato?

Uno puede quedarse con la duda, hasta que uno se entera a través de un reportaje de Cesar Batíz en el Ultimas Noticias que este tipo de la camisita azul de mangas cortas, decidió que quería un Porsche clásico. Y el modelo que el quería estaba en La Romana, Republica Dominicana. ¿Qué hace? Lo compra y lo importa. ¿Y con qué plata? El tipo no tiene oficio, y obviamente su papá al frente de CORPOELEC tendrá un sueldo reducido, siendo un funcionario de la revolución, no? Resulta que la dirección que pone el bolichico Alvarado en el flete del carro es la dirección del otro bolichico Alejandro Betancourt—la oficina de Edgar Romero Navas el ex de Fedecamaras. Ya empezamos a ver cómo esta mafia de graduados del Instituto Cumbres funciona.

Ellos han creado entre si una sociedad de cómplices. Ya que todas las amistades de los bolichicos son compradas, y que ellos tienen una necesidad casi enfermiza por la aceptación social, metieron a más de una docena de sus compañeritos del colegio Cumbres en los negocios turbios de Derwick. Más de uno les dijo que no, pero al fin terminaron como una pandilla de mediocres sin valores.

Hasta el día de hoy la cantidad total de dinero público que CORPOELEC y los otros entes de gobierno le dieron a los bolichicos a través de Derwick Associates es desconocida: ninguno de los contratos se obtuvo a través de un proceso de licitación abierta. Se estima que fueron casi 5.000 millones de dólares. Se trata de dinero público Sres. Derwick Associates se asociaba con proveedores y contratistas estadounidenses, como ProEnergy para llevar a cabo la obra, y Derwick se embolsillaba la diferencia. Según expertos ese monto que se llevaron llega a casi 3.000 millones de dólares. Para tener una idea de lo que esto es, ¿cuánto fue a buscar Maduro en China? 5.000 millones.

¿Y qué hacían con el dinero? Se lo mandaban a un compañero de clase: Eduardo Tobías Travieso. Hijo de un abogado con reputación de persona seria, el banquerito de JP Morgan recibía el dinero y lo esparcía a través de varias cuentas.

De JP Morgan los reales llegaban a asociados como Luis Oberto y Francisco D’Agostino que no asistieron al Cumbres, porque el colegio no había sido fundado. Y ni de hablar de otros hampones metidos hasta la coronilla en los negocios cambiarios y notas estructuradas con Derwick: Danilo Díaz Granados y el bolibanquero } David Osio."

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