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Respaldo del expresidente Ernesto Pérez Balladares ha sido vital en Panamá para Ricardo Fernández Barrueco, el empresario con una fortuna opacada por la corrupción


Ernesto Pérez Balladares González Revilla, es un político panameño conocido en su círculo de amigos con el alias de “El Toro” Pérez Balladares. Nació el 29 de junio de 1946. Fue el presidente constitucional número 33 de la República de Panamá, durante el período 1994-1999.

El domingo 8 de Mayo de 1994, representando al Partido Revolucionario Democrático (PRD) ganó las elecciones con el 33.3%, quedando en segundo lugar Mireya Moscoso, del Partido Panameñista, quien obtuvo el 29.4% de los votos. El tercer lugar lo obtuvo Rubén Bladés, del Partido Papa Egoró, con 17.1% de la votación, seguido por Rubén Darío Carles, del partido Molirena con 16.1%, Eduardo Vallarino por el Partido Demócrata Cristiano, con 2.4%, Samuel Lewis Galindo, por el Partido Solidaridad, con 1.7% y José Salvador Muñoz del Partido Panameñista Doctrinario con 0.3%. El expresidente sucedió en el cargo a Guillermo Endara Galimany. “El Toro” Pérez Balladares es suegro de uno de los socios del bufete de abogados Infante & Pérez Almillano, que a través de Héctor Infante han representado los intereses del empresario venezolano Ricardo Fernández Barrueco y sus hermanos, seguidos de las firmas de abogados Robles & Robles y Morgan & Morgan.

Los Fernández Barrueco, quienes han contado en Panamá con el respaldo de “El Toro” Pérez Balladares, han sido donantes de campañas electorales en toda Centroamérica, desde el país ístmico hasta México. No obstante, también habrían contribuido con la campaña del fallecido ex candidato a la presidencia de los Estados Unidos, John McCain, a través de su abogado, el cubano americano de Miami, Al Cardenas, quien otrora se encargara de la defensa de los intereses de Ricardo Fernández Barrueco, en un caso de decomiso de un jet ejecutivo Aircraft Hawker Siddeley HS-125-700A, siglas N700SA, registrado bajo la firma de la empresa America Food Grain, propiedad de Fernández, acusado años atrás de delitos de narcotráfico a través del aeropuerto ejecutivo de Fort Lauderdale. El caso condujo a la confiscación del avión y al pago de una multa de $ 1 millón 200 mil dólares. Por el mismo motivo el empresario se vio obligado a vender la aeronave.


Tanto el caso del avión, como el de sus negocios con los gobiernos chavistas en Venezuela y otros, han avivado teorías acerca de cómo la fortuna de los hermanos ha engordado gracias al narcotráfico y a la corrupción venezolana.

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