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El “protector” Fiodar Acosta protege en Venezuela sus intereses político-electorales poniendo en riesgo la vida de trabajadores de la salud


Enrique Toledo | Opinión

Es probable que de aquí en adelante (Dios proteja a Lechería). La pandemia del Covid 19 comienza a repuntar y fuerte en el municipio Urbaneja del Edo. Anzoátegui, debido a 2 casos que se presumían sospechosos, recluidos en el CDI de esa ciudad, que al final terminaron dando positivos en las pruebas PCR, luego de 10 días de tomadas las muestras a los pacientes, permitiendo que este foco de contagio se propagara dentro de las instalaciones del centro asistencial, ya que el personal médico como el de otras áreas no cuentan con la protección debida para cumplir con los protocolos de seguridad.

Esto se debió  a que por órdenes expresas del protector del municipio Fiodar Acosta, fue prohibida la aceptación de la dotación de material e insumos de protección integral, la cual fue enviada por el Alcalde Manuel Ferreira, prevaleciendo en el criterio del Sr. Acosta una decisión de orden político antes que la seguridad del personal y por ende de los habitantes de ese municipio.


Por tanto lo que suceda de ahora en adelante con el aumento de la curva exponencial en la ciudad de Lechería, debe ser única y exclusivamente del mal llamado Protector, que no sabemos a quien protege, si al pueblo de Urbaneja o a sus intereses político-electorales.

Un par de audios dejan constancia de la situación que padecen los trabajadores del Centro de Diagnóstico Integral (CDI).

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