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Franco Di Gennaro Aristizábal, el traficante de armas infiltrado que contribuiría a la localización de pistas de aterrizaje del narcotráfico en Venezuela


Solo entre los años 2017 y 2019 se movilizaron más de 100 toneladas de estupefacientes por el Caribe colombiano. En el mismo periodo más del 90% de los vuelos ilegales detectados en Colombia procedían o se dirigían hacia Venezuela.

Según expresa.me, gracias a los detectores de tierra con los que cuenta el sistema de defensa de la Fuerza Aérea colombiana, muchas de las aeronaves que intentan ingresar ilegalmente a Colombia, se ven obligadas, ante los controles, a tener que regresar a Venezuela y en otros casos a huir hacia Centroamérica.

La mayoría de las pistas clandestinas en Venezuela se encuentran en la provincia de Zulia, donde reciben la droga que se produce en el Catatumbo, Norte de Santander. Es allí donde para organismos como la DEA, la inteligencia de Colombia o la de Venezuela, entran en juego informantes como el venezolano Franco Di Gennaro Aristizábal, quienes permiten localizar las pistas e inmovilizar las aeronaves, según ha dicho una persona familiarizada con el asunto.

Franco Di Gennaro fue arrestado en Venezuela en 2009 por el tráfico de armas de guerra, actividad con la que se sospecha no ha dejado de estar conectado. No obstante, tras su liberación, su infiltración en organizaciones narcotraficantes ha permitido a las autoridades localizar y ocasionalmente desmantelar pistas de aterrizaje del narcotráfico en Venezuela. Di Gennaro habría entrado en la mira de agentes de la DEA, con la posibilidad de informar acerca de vuelos clandestinos entre Venezuela y Colombia, con lo que el venezolano se garantizaría 10% de la incautación y la libertad para continuar sus negocios pantalla y su ya conocida actividad en el tráfico de armas en la provincia de Zulia, en Venezuela.

Di Gennaro Aristizábal ha incursionado también en el negocio de la ganadería bovina. El venezolano posee un centro para el mantenimiento de automóviles, denominado «Motores Franco», localizado en la ciudad de Cabimas, en Zulia.



Capturado en 2009

En el mes de abril del año 2009 tres hombres fueron arrestados en Venezuela después de varios operativos en los que se halló un arsenal de guerra.

Entre los aprehendidos estaban Franco Di Gennaro Aristizábal, entonces de 26 años de edad; Gerfán Datica y Claudio Coruzzi, todos venezolanos de padres extranjeros.

Entre las armas incautadas en un operativo policial desarrollado por la Dirección de los Servicios de Inteligencia y Prevención (DISIP) se encontraban seis escopetas calibre 12; un rifle calibre 3030; dos fusiles R15 calibre 556; un rifle calibre 308; un visor nocturno; dos pistolas calibre 9 mm; una pistola calibre 765; un revólver calibre 44; una recargadora de cartuchos de escopeta calibre 42; 1.417 cartuchos calibre 12; treinta cartuchos calibre 762 y otras municiones.

Los operativos fueron efectuados en el barrio Ezequiel Zamora, sector Amparo, de la ciudad de Maracaibo y en la urbanización La Coromoto, municipio San Francisco de la provincia de Zulia.

Datica Ruiz fue arrestado en el barrio Ezequiel Zamora, donde le fueron hallados dos fusiles desR15 y otro 308 con mira telescópica. Tras un interrogatorio la policía acudió a la residencia de Claudio Coruzzi, en el municipio San Francisco de Zulia. Allí localizaron dos pistolas 765, un revólver y una armería clandestina.

Tras el arresto de Datica Ruiz y Coruzzi, fue ubicado Franco Di Genaro, quien según la policía, tiene conexiones con un sujeto aprehendido en los Estados Unidos por tráfico de armas. La policía suponía que los hombres podían formar parte de una banda con planes de perpetrar algún atentado con el arsenal de guerra, pues en su poder había un fusil con mira telescópica de largo alcance. Acerca del arma, uno de los responsables del operativo policial declaró: “Es un fusil de calibre .308 que equivale al 762 utilizado anteriormente por nuestras Fuerzas Armadas Nacionales. Está equipado con una mira telescópica de alto poder para aumentar los objetos. “Este fusil es principalmente utilizado por elementos entrenados en acciones de francotiradores, si hace un tiro preciso a una figura humana lo puede alcanzar hasta a una distancia de cuatrocientos metros. Fácilmente puede impactar a un blanco. Y si la persona es “excelente” tirador “puede hacer disparos hasta los 1.000 metros”.

Según la policía, una de las armas —de calibre 5.56— era similar a un fusil M16 utilizado por las Fuerzas Armadas estadounidenses, pero en una versión fabricada por otra empresa. El arma formaba parte de una familia de fusiles de asalto utilizados por fuerzas especiales.

Los hombres manejaban una importadora de línea blanca proveniente de los Estados Unidos, algo que les habría facilitado el ingreso del arma a Venezuela.

La policía sospechaba de por lo menos 10 personas involucradas con la armería clandestina. El caso fue del conocimiento del la fiscalía en Venezuela.

Las nuevas actividades de Di Genaro suponen que un nuevo caso en su contra pudiera ser abierto en Venezuela.

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