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Gonzalo Guillén: "Lo extraño es que Álvaro Uribe prosiga en Twitter, a pesar de sus llamamientos explícitos..."

Álvaro Uribe

Tres en uno

Por Gonzalo Guillén * | Opinión
Un Pasquín

¿CENSURARON

La cancelación de la cuenta en Twitter de Donald Trump fue para los Estados Unidos tan importante y feliz como para Colombia la muerte de Pablo Escobar o para Ecuador la condena del fascista y prófugo Rafael Correa.

A

¿El cierre de la cuenta de Trump fue legal y es censura? Pues, bien: es legal y no constituye censura. Legal, porque no existe legislación distinta a la del propio Twitter sobre el uso de esa red. Y no constituye censura. Es la aplicación de esas normas y de la sensatez para contener las convocatorias del señor de la peluca a iniciar una guerra civil carbonizando el Capitolio de Washington, de la misma manera como el M-19 y el ejército de Colombia achicharraron entre ambos el Palacio de Justicia con todos sus ocupantes. Impedir una masacre no es censura. ¿Sería censura desarmar a tiempo a uno de esos desquiciados recurrentes que entran a asesinar niños en las escuelas gringas? Lo extraño es que Álvaro Uribe prosiga en Twitter, a pesar de sus llamamientos explícitos a cometer masacres, que le son obedecidos de inmediato por la fuerza pública y sus paramilitares.

TRUMP?

El pueblo americano cometió la equivocación de hacer presidente al estafador más grande del mundo y, aún así, cuatro años después tuvo los mecanismos democráticos y legales apropiados para sacarlo e iniciar la restauración de los destrozos que causó. Recursos de los que carece Colombia, en donde, con Uribe, en 2002 subió a la presidencia el Cartel de Medellín y, con el paso del tiempo, se apoderó de todas las instancias de los órganos del poder público, las fusionó con el crimen organizado, y ahora las riendas de todo eso se manejan desde una hacienda carnicera que tiene en fosas comunes los despojos de sus propietarios anteriores. Lo que la policía y la justicia colombianas no atajaron a tiempo se nos convirtió en un estado de cosas insoluble.

* Gonzalo Guillén es periodista.


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