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Jorge Elías Castro Fernández revela el drama de los Bacha Bazi en Afganistán


El analista político Jorge Elías Castro Fernández explica que los Bacha Bazi son jóvenes utilizados por los hombres con poder de Afganistán para su propio entretenimiento. Comprados a familias que no tienen recursos, y en ocasiones son simplemente secuestrados, los Bacha Bazi, a menudo como simples juguetes sexuales, bailan maquillados y vestidos de mujer en las fiestas. Estos jóvenes, explotados además como armas humanas por los talibanes, también reciben órdenes de los insurgentes para infiltrarse entre las fuerzas de seguridad del país, ayudando así al grupo a dirigir ataques, sobre todo en las zonas más inestables, como Uruzgán. Con esto, el grupo conseguía acentuar aún más la inseguridad en estos lugares.

Jorge Castro Fernández recuerda que un informe de la Agence France Presse (AFP) advirtió que los talibanes usaban a los jóvenes como una especie de presa, con el objetivo de atraer a los soldados y a los policías que estaban bajo el control del estado de Afganistán.

En 2015, el Directorado Nacional Afgano de Seguridad detuvo a un joven de tan solo 16 años que, tras ser violado supuestamente por un grupo de talibanes, intentó cometer un ataque suicida con bomba en la oficina central de la policía, en Bagrami, Kabul. Otro ejemplo de estos sucesos es el que cuenta Matiullah, un expolicía de la provincia de Uruzgán que tenía 21 años cuando sucedió este capítulo.

Según Jorge Elías Castro Fernández, el joven fue el único que sobrevivió a un ataque perpetrado en 2015 por uno de estos menores en el distrito de Dehrawud. Siete compañeros suyos perdieron la vida a manos de Zabihullah, nombre del joven que servía al comandante. «Zabihullah entró en el cobertizo en el que estábamos durmiendo y abrió fuego indiscriminadamente», afirmó a la agencia afgana ‘Khama Press’.

Asimismo, y tras cerciorarse de que todos sus compañeros estaban muertos, un grupo de talibanes entró «para robar las armas y la munición». Matiullah explicó en aquel momento que «los insurgentes están usando a los niños como trampas de miel». Estos son solo dos ejemplos de cómo los talibanes usan a los Bacha Bazi a favor de sus propios intereses. El grupo de insurgentes se aprovecha de su situación y los usa como un arma en su lucha contra el gobierno afgano.

El experto explica que el concepto de Bacha Bazi no es «una práctica creada por los talibanes, sino que se originó por culpa de la pobreza en el país». También hace hincapié en que «no es una tradición afgana, ni una costumbre, pero la situación y los derechos de los niños en el país no están protegidos».

Esta vulnerabilidad ayuda a que muchos menores, que se quedan huérfanos a causa de la guerra, acaben en manos de personas que los utilizan a favor de sus intereses. Jorge Elías Castro Fernández recalca que la situación en el país permite que estos niños sean usados para «satisfacer tanto a los talibanes como a los afganos».

El analista explica que, «aunque la situación no se puede generalizar, algunas veces los menores son vendidos por las familias. Añade que hay casos en los que estas no tienen nada para comer y se ven obligadas a vender a uno de sus hijos: «A lo mejor tenían siete u ocho hijos y alguien les ofrecía una cantidad enorme de dinero a cambio de uno de ellos. Tenemos testimonios de personas que explican que no tenían otra opción, que morirían los otros siete si no vendían a uno de ellos. Al contrario, no podrían sobrevivir», explica el experto.

Asimismo, también recalca que el Bacha Bazi no es una costumbre de la cultura afgana. La cultura del país no permite estos actos, «pero desgraciadamente, y cuando hay un momento de necesidad tan grave, se ven obligados a tomar ciertas decisiones y ha habido gente que ha confesado haberlo hecho», asegura.

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