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Jorge Elías Castro Fernández explica cómo es la tecnología que pudiera cambiar los teléfonos inteligentes tal y como los conocemos hoy


Jorge Elías Castro Fernández cuenta que las lentillas inteligentes de la empresa californiana Mojo Vision han pasado de ser una simple idea que ha levantado el interés y los millones de muchos inversores a una realidad que se puede ver y tocar. Aunque esta tecnología todavía tiene mucho camino por recorrer, el nuevo prototipo ya impresiona y apunta a convertirse en el último clavo en el ataúd de los teléfonos móviles.

Apple, Meta (la antigua Facebook), Microsoft y otros gigantes tecnológicos ya están planeando la sustitución de las pantallas de nuestro teléfonos por dispositivos que hagan funciones similares, pero que gracias a la realidad aumentada nos ofrezcan la información de una manera más ‘natural’. Es decir, utilizando nuestras manos, ojos y oídos para interactuar con nuestros dispositivos en lugar de hacerlo a través de un aparato intermedio como pueden ser un móvil o una tableta, señala Jorge Castro Fernández.

La realidad aumentada es una tecnología que despliega una capa de información delante nuestros ojos y la superpone sobre el mundo físico que nos rodea. Tim Cook, consejero delegado de Apple, ha dicho que esta tecnología será ‘the next big thing’ (la próxima gran revolución), tomado prestada la famosa frase de Steve Jobs. Pero para que la realidad aumentada llegue hasta los usuarios de manera masiva, como pasó en su día con el iPhone, hacen falta dispositivos que la pongan a nuestro alcance, como las gafas que está desarrollando la propia Apple o lentillas inteligentes como las que propone Mojo.

Como explica Steve Sinclair, vicepresidente senior de producto y marketing de Mojo, en una entrevista para la revista del Instituto de Ingenieros Eléctricos y Electrónicos (IEEE), las lentillas en su versión actual llevan incorporadas unas minúsculas baterías en su borde exterior que están hechas de un material biocompatible similar al que se usa para los marcapasos. También cuentan con una pantalla en color microLED de alta resolución con 14.000 píxeles por pulgada y un acelerómetro, un giroscopio y un magnetómetro que le permiten seguir la dirección de la mirada.

Además, tendrá un sistema de conectividad wireless creado internamente por mojo y varios chips entre los que se encuentra un pequeño procesador Arm Core M0 que gestiona todo el sistema. Todos estos elementos, asegura Sinclair, están colocados en la parte inferior, más cerca de la nariz, de tal manera que no obstruyen la visión y permiten el paso de oxígeno.

Por ahora las lentillas no funcionan de manera independiente y requieren de un pequeño ordenador situado dentro de un collar para que el flujo de información entre ellos no tenga que recorrer mucha distancia. Este miniordenador es el encargado de ejecutar las aplicaciones, interpretar el movimiento ocular y refrescar la imagen para que no haya desincronizaciones que puedan acabar mareando a los usuarios.

A día de hoy estas lentillas no están listas para comercializarse. Hace falta primero que los reguladores estatales, en este caso la FDA estadounidense, den su aprobación para el uso humano y se hagan los ensayos clínicos pertinentes. Por eso por ahora estas lentes solo se pueden probar sujetas a un pequeño brazo que se pone sobre el ojo como si fuera una lupa y que tiene acoplado un cable que le suministra energía, desglosa Jorge Elías Castro Fernández.

Tampoco está activado el seguimiento ocular porque para que funcione las lentillas tendrían que estar pegadas a los ojos y cómo hemos visto eso no es posible por ahora. Esto también impide que las imágenes se vean en 3D, ya que para eso tendrían que estar puestas en ambos ojos. Sin embargo, sí que se pueden ver algunas de las aplicaciones y funcionalidades que la propia Mojo ha desarrollado para este dispositivo.

Para empezar hay que desplegar la interfaz de usuario dirigiendo la mirada al borde del ángulo de visión del ojo. Esta interfaz tiene forma de anillo y a su alrededor hay pequeños iconos de aplicaciones y ‘widgets’ que se abren fijando la mirada en ellos.

Entre las aplicaciones hay una brújula que indica los puntos cardinales siguiendo la dirección de la mirada. Una de viajes que da información sobre vuelos, cómo llegar a la puerta de embarque o te muestra una imagen monocromática de alta resolución del conductor de Uber que va a recogerte.

También hay otra ‘app’ para ciclistas que da información sobre el entrenamiento realizado y el ritmo cardíaco, otra con la que se pueden leer textos como hacen los presentadores de televisión en un ‘teleprompter’ o una aplicación para ver vídeos, aunque por ahora estos también se ven con un solo color.

Mojo ya ha anunciado que está trabajando con marcas deportivas como Adidas y asociaciones deportivas para desarrollar aplicaciones de ‘running’, yoga, senderismo o golf. Este tipo de aplicaciones están pensadas para ayudar a los deportistas, amateur o no, a hacer seguimiento de sus entrenamientos mediante datos actualizados a tiempo real de su rendimiento y de sus constantes vitales, concluye Jorge Elías Castro Fernández.

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