EL PUBLIQUE

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Juan Carlos Buitrago: El efecto Pegasus en la inteligencia española

El presidente Sánchez destituyó el 11 de mayo a Paz Esteban López, anulando la larga carrera de la jefa de seguridad

Por: Juan Carlos Buitrago Arias | Opinión

Las2Orillas

La compartimentación – the need to know – considerado el principio clásico y universal para proteger el secreto, convierte a sus protagonistas en testigos de excepción y los funde en un único espíritu de cuerpo alrededor de lealtades, que se afianzan o se resquebrajan, paradójicamente en momentos de crisis que son el torbellino cotidiano de los servicios de inteligencia. Ni la justicia, ni los medios de comunicación y menos la sociedad, alcanzan a dilucidar la abstracta relación de actores e intereses que se tejen sobre los secretos de Estado. Y entre los protagonistas, están gobernantes, funcionarios y políticos aliados del partido en el poder, todos ellos, pasajeros de turno en los pasillos y oficinas del servicio público, que buscan siempre, con sospechosa curiosidad, cooptar a los agentes de inteligencia, instaurar canales informales y paralelos de comunicación, influnciar intereses, convertirse en “amigos de la casa”, actuando como intrusos que acechan constantemente los procesos de inteligencia, y lo más grave, para usufructuarlos con beneficio particular, político, económico y algunas veces ilegal. De ahí el valor que representa la doctrina, la formación, la especialización y la estructura de confianza que blinda a los agentes, a los medios y la información clasificada de los Organismos de Seguridad del Estado.

La licenciada Paz Esteban López, educada en Filosofía y Letras, se convirtió en abril de 2020 en la primera mujer en la historia al frente de la inteligencia española  (CNI); líder destacada y reconocida por la comunidad internacional, especialista en Inteligencia exterior, íntegra, inteligente y con excepcional trayectoria por casi 30 años en la especialidad. Fue destituida de su cargo el 11 de mayo del presente año, y con la “amnesia” que suele caracterizar a los verdaderos profesionales de inteligencia, se despidió, declarando: “el pasado es el pasado”; salida que la ministra de Defensa, su principal defensora, presentó como una “sustitución”, luego de la difícil comparecencia ante la Comisión de Secretos Oficiales del Parlamento Español, como consecuencia de la crisis desatada por el “caso pegasus”.

Desde comienzos de este año España afronta uno de los más grandes escándalos por cuenta de una investigación publicada por el Instituto de Ciberseguridad CitizenLab, de la Universidad de Toronto, la misma que develó evidencia forense de por lo menos, el hackeo de 63 equipos móviles de dirigentes catalanes involucrados en las revueltas que declaraban la independencia de Cataluña en 2017. Este fue el bocatto di cardinale perfecto, utilizado por el gobierno español para exculpar su responsabilidad política en el manejo de la crisis catalana y atribuir toda la carga al Centro Nacional de Inteligencia. Contradictoriamente el presidente Pedro Sánchez anula la brillante carrera de la licenciada Paz Esteban, aferrándose del frágil argumento que se “había puesto en riesgo la seguridad de las comunicaciones del Jefe de Estado”, cuando esta no es misión de la inteligencia, e irónicamente fue el mismo CNI a través del Centro de Criptología Nacional, que detectó e informó a la ministra de Defensa de los ataques cibernéticos hallados en los teléfonos del presidente, del ministro del Interior y del canciller, intrusiones que coinciden con la crisis Marroquí, el 11 de mayo de 2021, luego que 8.000 migrantes intentaran llegar a España, entre ellos el presidente de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD), Brahim Gali, de 73 años, a quien España aceptó la entrada aquejado de covid-19, lo que disgustó a Marruecos.

El Centro Nacional de Inteligencia de España, CNI, es de los servicios más profesionales y vanguardistas de Europa. Su capacidad, le ha permitido, no solo al Gobierno Español, también a la Unión Europea disponer de inteligencia precisa para conducir las decisiones derivadas de la crisis migratoria, el terrorismo islámico, las amenazas cibernéticas y los brotes independentistas. Para Latinoamérica y el Caribe, el CNI ha sido aliado en entrenamiento, cooperación técnica e intercambio de información, logrando además, crear, liderar y sostener por más de 10 años el Foro de Servicios de Inteligencia Iberoamericano - FOSII, que congrega anualmente a los Directores de las agencias de la región sobre una agenda de objetivos estratégicos comunes.

Educar a los gobernantes de turno sobre el uso responsable de la Inteligencia, no es tarea fácil; lograr que asuman la responsabilidad política en momentos de crisis, siendo testigos de excepción y usuarios exclusivos de la inteligencia, por lo menos en Colombia no ha pasado; y que destituyan o sustituyan las cabezas de los servicios para excusar sus obligaciones, es pan de cada día; y aquí es donde subyace la nobleza, solidez, profesionalismo y supremacía de la inteligencia en función de los intereses superiores de la nación.

Los desafíos y las amenazas a la seguridad, cada vez más complejos y crecientes, obligan a que los organismos de seguridad del Estado, dispongan de mayores recursos, talento especializado y herramientas de última generación, muy superiores a las que hoy tiene acceso el crimen organizado. El proceso de adquisición está sometido a la reserva legal por asuntos de seguridad nacional, se cumple bajo autorización y supervisión del Ministerio de Defensa Nacional, su operación está reglada y la Ley Nacional de Inteligencia fortaleció los mecanismos de control, supervisión y transparencia; no obstante las falencias persisten y han sido el caldo de cultivo de prácticas subterfugias, carentes de trazabilidad por supuesto, que desvían la esencia y naturaleza del deber ser de la Inteligencia Nacional.

Lecciones obligatorias que los servicios de inteligencia colombianos deben aprender de la grave crisis que afronta la inteligencia española. La madurez del servicio, que es la huella de un espíritu de cuerpo positivo fundamentado en principios y valores, así como el nivel de profesionalismo alcanzado, les permite sobrellevar y administrar adecuadamente una situación sin precedentes, con estricto control de las tensiones internas, pero observando con frustrado silencio las argucias de sus gobernantes y admirando la actitud reposada y sensata de la curtida y destituida exdirectora, su líder legítima. Y un asunto no menor, el cada vez más creciente control ciudadano sobre el acceso y uso de los datos personales por parte de los Organismos de Seguridad, tal como lo ha hecho el Instituto de Ciberseguridad de la Universidad de Toronto a través de su CitizenLab, con un informe que resultó sorpresivo y fulminante. ¡El Gran Hermano ha cambiado de ruedo!, alerta que demanda actuar con estricto apego a la Constitución y la Ley.

LPNSN: Después de 20 años, la seguridad no está en las prioridades de la agenda del próximo gobernante. Así lo está viviendo Chile, la violencia y la delincuencia tienen azotado al país. Desincentivar el ejercicio de la autoridad legítima, coloca en alto riesgo la estabilidad de la nación.

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