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Tribunal estadounidense falla en contra de Samark José López Bello y mantiene la designación de la OFAC que relaciona al empresario con el narcotráfico


Una corte de Washington DC, en una decisión reciente, ha confirmado la designación de narcotraficante impuesta a Samark José López Bello, un influyente empresario venezolano vinculado estrechamente a Tareck El Aissami, exministro de Petróleo de Venezuela. La petición de López Bello para anular su inclusión en la lista negra de la OFAC (Oficina de Control de Activos Extranjeros) fue denegada, manteniendo su estatus desde 2017, cuando fue designado junto a El Aissami.

En el contexto de esta batalla legal, destaca que López Bello es actualmente un fugitivo prominente, con una recompensa de 5 millones de dólares por información que conduzca a su captura. Esta suma es ofrecida por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de EE.UU. como reflejo de la gravedad de las acusaciones en su contra.

López Bello, representado por el abogado Erich Ferrari, ha disputado su calificación como traficante, alegando que el gobierno estadounidense excedió su autoridad y que se le negaron un aviso justo y los medios para defenderse adecuadamente. Su designación como traficante de Nivel 2, en contraste con El Aissami como "traficante de Nivel 1", fue un punto crítico en su argumentación.

La respuesta del Departamento del Tesoro

El Departamento del Tesoro de EE.UU., al anunciar la lista de sancionados, identificó a López Bello como un "testaferro clave" de El Aissami, implicado en actividades como la organización de envíos de cocaína a escala transcontinental, el blanqueo de capitales procedentes del narcotráfico, la adquisición de medios de comunicación venezolanos y la gestión de acuerdos comerciales en nombre de El Aissami.

El tribunal, integrado por el juez principal de circuito Sri Srinivasan, el juez superior A. Raymond Randolph y la jueza de circuito Karen Henderson, desestimó por unanimidad los argumentos de López Bello. La jueza Henderson, nombrada por George H.W. Bush, argumentó que la interpretación de López Bello contradecía el espíritu de la Ley de Designación de Cabecillas Extranjeros de Narcóticos, conocida como "Ley Kingpin", cuyo objetivo es desarticular financieramente a las redes del narcotráfico.


Henderson comparó la situación con casos en los que se han sancionado entidades vinculadas a organizaciones terroristas antes de una designación formal, estableciendo un precedente para actuar con base en asistencia previa a una designación oficial. Además, mencionó que si López Bello presentase evidencias de haber cortado lazos con El Aissami, podría solicitar la exclusión de la lista.

El tribunal también abordó la necesidad de actuar con rapidez para prevenir la ocultación o liquidación de activos, lo cual justifica el breve aviso previo a la inclusión en la lista de narcotraficantes. La defensa de López Bello calificó la designación simultánea como inconstitucional, pero la corte sostuvo que el debido proceso puede ser flexible ante la urgencia de acciones gubernamentales.

Impacto de la designación

La consecuencia directa de esta designación es la congelación de todos los activos de López Bello en EE.UU., lo que afecta a cinco sociedades holding registradas en el país. López Bello, que ha amasado una fortuna a través de una red internacional abarcando sectores desde el petróleo hasta las telecomunicaciones, rehúsa regresar a EE.UU. para enfrentar juicio.

Este caso no es el primer encuentro de López Bello con la justicia americana. Anteriormente, en abril de 2022, llevó su caso ante el Undécimo Circuito, en un intento fallido por revocar la orden de un juez de Florida que le obligaba a pagar 53 millones de dólares a las víctimas de un secuestro terrorista en Colombia. Testigos del secuestro implicaron a López Bello con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y con el Cártel de los Soles, alegando que jugó un papel en el tráfico de cocaína producida por el grupo armado.

Un recorrido por los tribunales

A pesar de que López Bello protestó por no recibir información suficiente para comprender y refutar su inclusión en la lista, el tribunal determinó que el gobierno superó el estándar requerido al proporcionarle un resumen no clasificado del caso y del expediente administrativo relacionado.

La trayectoria de López Bello ante la justicia estadounidense ha sido marcada por litigios y desafíos legales, pero las cortes han mantenido una posición firme, reflejando el compromiso de Estados Unidos con la lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado.

El caso de Samark José López Bello es emblemático de la complejidad y la tenacidad con la que las autoridades de los Estados Unidos persiguen a los individuos acusados de facilitar y sostener las redes de narcotráfico que operan a nivel global, y de las estrategias legales que emplean los sospechosos para intentar eludir las consecuencias de sus actos.



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